martes, 5 de agosto de 2008

MIS VERSOS


He visto el despertar del sueño de una musa,

y, ¡Lucía tan bella!

Por años y por años como bella durmiente

se mantuvo encantada dentro de mis lugares,

dentro de mis silencios.

Despertó con pies blancos, hermosos pies ligeros

y con manos de seda.

Tenía hambre de esas que no se sacian fáciles,

de esas que necesitan un millón de horas tiempo

para quedar satisfechas y volver al secreto.

Tenía hambre de hablar, de contar, de sentir;

que todo lo que existe para volverse cierto,

tiene que ser contado, tiene que convertirse en verso

Sentí pena por ella y quise complacerla

a pesar de saber que no tengo talento,

pero con su belleza,

mi intención y mi afecto;

porque no fuera a llorar….

le regalé mis versos.

No hay comentarios: