martes, 5 de agosto de 2008

ANGEL


Te vi, eras un pequeño amasijo de sueños junto a mi pecho

y me parecías tan irreal.

¿Cómo era posible que tuvieras vida?

Te vi. tan indefensa y a la vez tan cierta,

que cerré los ojos y todo giro a mi alrededor.

¿Cómo iba a cuidarte, si apenas había logrado

saber cuidar de mí?

Me miraste…..

Y fue como si Dios dijera:

¡Hágase la luz!

Y ya no surgieron mas preguntas,

no hubo necesidad.

Por fin todo estaba claro;

nunca más estaría sola o confundida.

Pues me diste con tus ojos nuevos de mundo

la respuesta a todo:

Eras el ángel y guardián

y tu, hija mía,….! Cuidarías de mí!

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